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sábado, 14 de julio de 2012

Expresión pura de un momento.

En intentos se queda el mundo, intentamos acabar con el hambre y la pobreza, y cada día tenemos mas hambrientos y mas pobres, intentamos lograr la paz, y a cada día existen mas guerras y dolor, proponemos cambiar de manera singular, nos planteamos empezar una nueva actividad y no lo realizamos, o simplemente soñamos con creer y no nos animamos, soñamos constantemente con cambiar la realidad, con cambiar el mundo y siempre seguimos haciendo las mismas cosas, que no cambian nada, que no alteran nada, que solo crean una linea de uniformidad tan asquerosa y cotidiana que podría deprimir hasta al mas optimista. Nada cambia nada, todas las realidades son cíclicas y constantes, nos equivocamos al creer que algo cambia a otra cosa, todo es igual y nada cambia, el dolor siempre sera dolor, la tristeza siempre sera tristeza, y nuestros fantasmas siempre aparecerán en el momento justo; lo demás son solo palabras sin sentido para crear falsa expectativa; la realidad es esta, y a lo largo de mi vida intente refutarla en incansables momentos, pero no se puede, porque nada cambia, los poderosos oprimirán a los pobres por siempre y nosotros pelearemos contra nuestros demonios internos por siempre, a veces ganaremos y otras perderemos, pero nada va a cambiar, todo va a ser igual.

lunes, 2 de julio de 2012

Uno mas.

Un hombre perdido en la oscuridad de la ciudad camina y solo piensa, en otro punto de la tierra una mujer escapa del infierno de un amor que murió; en una casa fría y vacía de sentimientos, un niño llora al ver a sus padres pelear, en algún lugar del mundo una mujer sin nombre vende su tiempo por comer y en otro punto del planeta un tipo como cualquier otro, cansado de tanto hastió, decide buscar  un poco de emoción desafiando al destino. En alguna habitación apagada un hombre ve escapar su única oportunidad de amar, mientras a unas cuadras de ahí una niña ensaya una sonrisa; en el medio de la noche una pareja se olvida del tiempo, mientras tanto en alguna ciudad europea un joven solitario escucha un piano sonar y observa a una muchacha que sentada en una mesa toma un whisky y lee un libro de Marx. Todos ellos, todos nosotros, cada uno en su lugar; en el frió del sur, en el medio de la noche; bajo la sombra de una montaña o escondidos en una habitación; caminando al costado de una ruta, observando la lluvia o conservando el dolor, todos vemos pasar los días, todos recordamos el ayer, todos soñamos un mañana y todos sufrimos el crecer. Todos alejados por las ciudades, todos cegados por las luces, todos mareados por los autos, miles y miles de personas conectadas que no se ven las caras, y yo acá, en algún lugar del mundo escribiendo mis ideas, formando parte de esta rueda, siendo simplemente, entre tanta gente, uno mas.


jueves, 28 de junio de 2012

Ellos.

Yo no era consciente cuando todo paso...
                Yo no estaba en este mundo cuando todo sucedió...
Cuando ellos entraron yo dormía, no entendía bien que pasaba
Pero ellos entraron, gritando, pateando, rompiendo
            El miedo me invadió, una mezcla de terror y desconcierto inquietante


Mi papa me grita, no logro entender que dice
Me grita que me esconda, abajo de la cama, que ellos llegaron y no me tenían que ver
Ellos entran a la habitación, se escucha un ruido muy fuerte, escucho gritos, llanto
                           Pasó ya mucho tiempo, papa me dijo que no salga, pero el silencio me llama


En la casa no hay nadie, solo cosas rotas y manchas de sangre
No se donde están mis padres, solo se que estos hombres se los llevaron
                               La tristeza me domina, la soledad, la confusión
¿Porque se los llevaron? No hicimos nada malo
        Ya no se ni que pensar...ni donde ir...solo puedo llorar.



viernes, 22 de junio de 2012

Eterno carnaval.

Sentado en el cordón, con un silencio que hasta ese momento no existía, sentado en ese cordón, en una calle perdida en el tiempo, iluminada por destellos de colores, y pintada por papeles llenos de alegría, observando el color de la noche, ahí esta el, sentado descansando de tanto hacer bailar al mundo; si miras mejor lo podrás ver, es un pibe, como cualquier otro pibe de barrio que pudiste conocer, esta cansado, sufre del silencio que trae el carnaval cuando se marcha, pero se lo ve feliz, su cara esta iluminada por mil colores, tiene una sonrisa grande como el mar, su ropa es dueña de la atención de los niños, y presa de la melancolía y el festejo de los grandes, que a veces para estas fechas se animan a soñar. Pero ese pibe no esta solo, al menos por ahora, hay gente que camina, que se marcha, algunos sonríen, otros se acuerdan que al otro día el mundo vuelve a girar y caminando sin mirar atrás vuelven a sus casas. La calle va perdiendo sus colores, otra vez el mundo se vuelve triste y real, el pibe se levanta y mira el cielo, se ríe, saluda a un viejo que pasa caminando, y en la noche se pierde dando paso a la soledad. Ahora la calle esta vacía, sucia de la gran noche que protagonizo, ahora corre otra vez el tiempo, ya paso la retirada, ahora esperan que pase pronto, esperan que el mundo gire, y que traiga otra vez el calor, los sueños, las luces, que traiga otra vez el carnaval.


lunes, 18 de junio de 2012

La revolución es un sueño eterno.

Escribo: un tumor me pudre la lengua. Y el tumor que la pudre me asesina con la perversa lentitud de un verdugo de pesadilla.
¿Yo escribí eso, aquí, en Buenos Aires, mientras oía llegar la lluvia, el invierno, la noche? Escribí: mi lengua se pudre. ¿Yo escribí eso, hoy, un día de junio, mientras oía llegar la lluvia, el invierno, la noche?
Y ahora escribo: me llamaron –¿importa cuándo?– el orador de la Revolución. Escribo: una risa larga y trastornada se enrosca en el vientre de quien fue llamado el orador de la Revolución. Escribo: mi boca no ríe. La podredumbre prohíbe, a mi boca, la risa.
Yo, Juan José Castelli, que escribí que un tumor me pudre la lengua, ¿sé, todavía, que una risa larga y trastornada cruje en mi vientre, que hoy es la noche de un día de junio, y que llueve, y que el invierno llega a las puertas de una ciudad que exterminó la utopía pero no su memoria?. -Juan José Castelli.-



Fragmento del libro "La revolución es un sueño eterno" de Andrés RIvera.


                                         Andrés Rivera. Escritor especializado en Ficción Histórica.

Medianoche en París.


Algo maravilloso me paso el día que vi esta película, la estética lograda, la música que la acompaña, la trama brillante que nos hace viajar a otro mundo, que nos provoca la sensación de estar viviendo lo que los protagonistas viven. Solo Woody Allen puede lograr describir de tal manera París, solo el puede ambientar musicalmente una película como esta, con canciones como  "Si tu vois ma mère" de Sidney Bechet , solo el puede llevar adelante piezas tan grandes como esta. Las actuaciones me parecieron también muy buenas, acompañaron el nivel de la trama de manera excelente. Sin dudas, a mi entender, una de las mejores películas de este gran director.

jueves, 14 de junio de 2012

Yann Tiersen; La dispute.


Esta es una obra maestra de un artista que admiro muchísimo, Yann Tiersen; esta canción forma parte de la banda sonora de la película Amelie, film que desde ya recomiendo y admiro, espero les guste tanto como a mi.

La infancia consciente.

Pareciera que fue ayer cuando los problemas solo se resumían a tener una pelota, encontrar a los amigos y salir a correr por el barrio, ya son recuerdos de melancolía esos veranos donde pasábamos horas en la pileta, o esos días eternos jugando juegos increíbles en mínimos gráficos del gran family, que tan felices nos hizo. Ya son casi borrosos los recuerdos de los partidos de la infancia, de las grandes proezas en las canchas, de esos amigos que nunca mas volvimos a ver; pocas veces volví a repetir la alegría que sentía cuando entrabamos todos corriendo a la cancha, armábamos los equipos y pasábamos el día entero corriendo atrás de la pelota. Los problemas eran tema de los adultos, los dolores familiares nos pasaban por al lado sin rozarnos, y todo se solucionaba con un abrazo de la abuela o un paseo con papa. Muchas veces pienso que la vida del adulto es triste, de verdad triste, pero lo es porque un golpe de realidad nos somete a darnos cuenta de como es realmente el mundo, de que todos esos sueños no son como creemos, al pensar esto caigo en la conclusión de que la vida en la infancia para los que tuvimos suerte es perfecta, pero eso no quiere decir que deba ser eterna, el acercarnos a la conciencia, el darnos cuenta de que el mundo es como es, es casi tan mágico y perfecto como esas horas imposibles de olvidar.



Algo así.

Me caí del sueño corriendo del mundo, decidí alejarme de todo, escaparme de mi mismo era la solución para continuar; es que a veces me canso de tanto hastió, de tanta hipocresía y prefiero perderme en esa calle, la calle del olvido, y en ella sentarme a ver la gente pasar, mirar los autos correr detrás de la nada, detener el tiempo en mis pensamientos mientras el mundo gira y gira sin piedad. Sentando en ese escalón de esa casa en esa calle que no puedo recordar, sentía la fina lluvia mojar mi existencia, no era de esas lluvias que empapan las ideas, mas bien era de esas lloviznas que los ancianos suelen odiar; intento hacer contacto visual con una anciana, siempre me sentí a gusto con sus palabras, me dan cierta tranquilidad, no logro siquiera que me mire, sera que en este mundo ya ni los ancianos desean hablar.
Las horas pasan y mis ideas me llevan por caminos que odio transitar, decido caminar un poco, siento que me ahoga la realidad; la gente sigue yendo de acá para allá, corriendo, acelerados, yo me pregunto ¿Donde van?, ¿Porque están tan apurados?, me estresa verlos en ese estado robotico de funcionalidad; sera que tantas veces escuche que debía ser funcional, buscar un trabajo que de dinero y dejar de soñar, quizás mi remordimiento hacia esas personas radique en que ellos logran olvidar, corren detrás de cosas simples, de algo tan básico y absurdo como el dinero, no les preocupa lo que su cabeza les grita, lo tapan con lujo y no necesitan mirar hacia atrás.
Sigo mi camino y la noche avanza, ya no hay tanta gente en la calle, con esto del miedo corren a sus cuevas a llorar, yo no logro desconectarme ni un segundo de mi mismo, tengo ese defecto o esa capacidad de pelear contra mi subjetividad; casi llego a mi casa, entre tanta reflexión llego a la conclusión de que me agrada pensar y pensar, en ese proceso conozco los abismos, consumo infiernos  buscando la verdad; en muy raras ocasiones llego a una idea clara, siempre obtengo mas preguntas, siempre obtengo mas vacío por llenar.
Finalmente me acuesto en mi cama, siento cierta vergüenza y disconformidad, los minutos pasan y sigo mirando la oscuridad, siempre me costó dormirme con rapidez, pese a esto empiezo a sentir que me marcho, a ese mundo de fantasía e irrealidad; no es muy diferente a mi mundo, la única diferencia es que en este no puedo volar.
Mi inconsciente se hace dueño del momento, me lleva por lugares que nunca logre visitar, los recorro volando, los recorro entre unicornios y especies que solo yo puedo inventar; entre toda esa fantasía aparecen cosas que pensé durante el día, miedos y alegrías, dolores y tristezas, sueños y mentiras, todo se hace presente en ese sueño, todo llega para avisarme que ahí esta, todo me condiciona de mil maneras, como en la vida misma, como en mi propia realidad.